TTouch en español TTouch para animales de compañía TTouch em português para animais de companhia
miércoles, 23 de septiembre de 2015
TTouch en Madrid
Introducción a Tellington TTouch
1 día
Madrid
29 de noviembre 2015
Y ya para el nuevo año ...
Avanzando con Tellington TTouch
1 día
Madrid
24 de enero de 2016
Contacto:
Nuria: nfrancesf@gmail.com
sábado, 8 de agosto de 2015
A la altura de las circunstancias
viernes, 7 de agosto de 2015
Mapas Sensoriales
jueves, 6 de agosto de 2015
Diferentes Visiones del Mundo
domingo, 2 de agosto de 2015
La Importancia de la Pausa en TTouch
sábado, 11 de julio de 2015
Trabajando en Serio
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Una cosa muy valiosa fue
que durante unos días pasados en la montaña pudieron correr libremente sin correa. Estando en un entorno
desconocido con infinidad de olores muy interesantes las dos perritas pudieron
disfrutar por primera vez de una libertad sin los requerimientos y las
limitaciones de la vida urbana. Responden muy bien a su nombre, por lo que
acudían a la llamada. Seguramente también aprendieron de Sasha que está acostumbrado a andar suelto y sabe gestionar esta libertad mianteniendo una distancia prudencial. En mi opinión, esta experiencia les permitió aprender a
gestionar su libertad y a ser responsables de su propio comportamiento. Los
frutos se han cosechado a la vuelta porque caminan mejor y más sosegadamente que
antes con la correa puesta. viernes, 30 de marzo de 2012
Seminario en Bilbao
sábado, 18 de febrero de 2012
Sitio web
martes, 6 de diciembre de 2011
Entrevista en italk Radio en Nochebuena
domingo, 27 de noviembre de 2011
Dr. Peter Dobias: Los collares y los problemas que pueden causar
La mayoría de la gente utiliza un collar para pasear con su perro y no hay problema alguno si el perro camina a su lado sin tirar de la correa. Sin embargo, en el momento en que tire de la correa, corre el riesgo de padecer traumas cervicales y, además, un aumento de comportamientos reactivos...
El problema con los collares
Antes de leer este artículo les invito a participar en un pequeño experimento. Rodear el cuello con las manos, los pulgares tocándose delante y los dedos en la nuca. Ahora, respire hondo y tirar con las manos hacia atrás sin separar los pulgares. Así es cómo se sienten muchos perros cuando tiran de la correa.
Si todavía les quedan ganas de profundizar en este experimento, colocar un collar de cadena de los llamados "de adiestramiento" o de estrangulamiento alrededor del cuello y conéctelo a una correa. Ahora pida a un amigo que tire de la correa de vez en cuando. ¡Bienvenido al mundo del perro! No les voy a pedir que profundicen más experimentando con un collar de pinchos o un collar eléctrico. Sólo quería que se diesen cuenta de lo que tienen que aguantar los perros y de que los collares han causado más daño del que se pueden imaginar.
Un día mi perro Skai y yo estábamos caminando por una de nuestras rutas favoritas en el Cañón Capilano cerca de nuestra casa en el norte de Vancouver. El río correntoso ha esculpido la roca formando unos paisajes extraordinarios con acantilados cubiertos de musgo, rápidos de aguas turbulentas y bosque húmedo muy antiguo.
Al poco tiempo de comenzar nuestro paseo vi un hombre que paseaba con un joven pastor alemán atado a la correa. El cachorrito estaba ansioso de saludarnos, pero su amo tenía otras ideas al respecto. Estaba empeñado en que el perro no se acercase, e imponía su voluntad tirando de la correa que estaba conectado a un collar de cadena. Me di cuenta de que con cada tirón me cerraba los ojos para no verlo y se me encogía el corazón: me daba pena el pobre animal que estaba tosiendo y haciendo arcadas con cada tirón y no comprendía lo que le pasaba.
De pronto sentí una vocecita en la cabeza que me decía: Peter, debes decir algo. Este pobre perro no tiene escapatoria y se va a hacer daño. La voz siguió susurrando: Es muy posible que el hombre no se dé ni cuenta de lo que está haciendo.
- Disculpe, le dije un poco titubeante. - Seguramente usted no lo sabe, pero esta correa puede causar daños que arrastará su perro toda la vida. Pensé que le gustaría saber por qué.
- Gracias. No tenía ni idea. Me gustaría aprender por qué.
Y ésta fue la conversación que tuvimos.
¿Dónde surgió el uso del collar?
Nadie sabe a ciencia cierta cuando se empezaron a utilizar los collares. Posiblemente lo hayan introducido nuestros antepasados para impedir que sus perros se alejasen de la cueva donde vivían. Sin embargo, la primera referencia al uso de collares para perros proviene del Antiguo Egipto.
El motivo por el cual estoy harto de los collares es que cuando un perro tira de la correa los collares pueden causar mucho daño. El cuello y la zona cervical son uno de los "canales energéticos" más importantes del cuerpo. Por esa zona pasa la médula que suministra el cuerpo entero. Allí nacen los nervios de las pataas delanteras, y es el canal energético por el que pasan los nervios que controlan la función de los órganos internos.
Durante años he observado las relaciones entre traumas del cuello y la salud de los perros. He aprendido que si se interrumpe o se restringe el flujo de energía en el cuerpo, surge toda clase de problemas, entre ellos la cojera, alergias, problemas de la piel, del pulmón y del corazón, problemas digestivos, condiciones del ojo y del oído y disfunciones de la glándula tiroidea, para citar unos pocos. También sospecho que la incidencia de cáncer es más elevada entre los pacientes que padecen una severa congestión del flujo energético en la zona del cuello.
Aunque no pretendo darles una larga explicación de cada condición, sí me gustaría ofrecerles unos pocos ejemplos para que puedan comprender la incidencia que tiene el alineamiento y la salud del cuello en la salud general de su perro.
El hipotiroidismo (bajo nivel de la hormona tiroidea) puede estar relacionado a traumas causados por el uso de collares.
Durante muchísimo tiempo me tuvo intrigado la alta incidencia de problemas de tiroides en razas que tienden a tirar de la correa, p.ej. el retriever y el pastor alemán. Parece obvio que el collar ejerce presión en la garganta justo en la zona de la glándula tiroidea. Cuando el perro tira de la correa, esta glándula se traumatiza, se inflama y, por consiguiente, es atacada por el sistema inmune del propio cuerpo que intenta eliminar las células tiroideas inflamadas.
El resultado de la destrucción de las células de la tiroidea lleva a un déficit de la hormona tiroidea - hipotiroidismo. La glándula tiroidea gobierna el metabolismo de todas las células. Algunos síntomas pueden ser: bajo nivel de energía; aumento de peso; problemas cutáneos; pérdida de pelo; una propensión a las infecciones del oído y fallo de los organos.
A menudo los problemas de oído y de los ojos están relacionados con la tendencia a tirar de la correa.
Cuando un perro tira de la correa, el collar restringe los flujos sanguíneo y linfático hacia y desde la cabeza. Muchas veces mis clientes quedan perplejos cuando los problemas de oído y de los ojos desaparecen cuando dejan de usar un collar y cambian al arnés más adecuado.
Lamer las patas en exceso y cojera de las patas delanteras también son condiciones que pueden estar relacionados con el uso del collar.
El tirar de la correa afecta los nervios de las patas delanteras, lo cual puede provocar una sensación anormal en los pies, lo que puede inducir a los perros a lamer los pies. A menudo estos perros reciben un diagnóstico erróneo de alergia cuando lo único que hace falta es eliminar el collar y tratar el trauma del cuello.
Los traumas del cuello pueden dar lugar a varios problemas
Algunos perros padecen traumas similares al traumatismo cervical debido a que han sido sujetos a tirones con la correa. Las correas extensibles no ayudan porque invitan al perro a tirar y, cuando se agota la correa, se produce un tirón enorme.
La mayoría de las personas no sabe que los collares y las correas pueden estar a la base de muchos problemas y que a veces un único incidente de correr a toda velocidad hasta agotar la longitud de la correa puede tener consecuencias muy serias. Dicho esto, ¿cómo podemos reducir este riesgo?
El arnés - la alternativa al collar.
A lo largo de los años he buscado la manera de lograr que los perros estén seguros y evitar traumas al cuello. Los arneses que tienen un enganche para la correa en la zona del pecho son la mejor solución porque así se distribuye la presión de cualquier tirón por todo el cuerpo evitando la zona del cuello y de la garganta.
Muchos arneses que se venden en el mercado tienen el punto de enganche en la espalda con lo cual los tirones siguen restringiendo la parte delantera de la garganta, con la consiguiente presión sobre las venas, las arterias, los nervios y los canales energéticos. A la hora de elegir un arnés, hay que elegir la talla correcta y se deben seguir las instrucciones del fabricante. Se debe usar el arnés únicamente cuando se pasea con la correa puesta y quitarlo cuando el perro corre libre. Además, hay que asegurarse de que el arnés no ejerce presión en ningún punto del cuerpo y lavarlo a menudo.
Si su perro está bien educado, es aconsejable dejarlo correr libre cuanto más tiempo mejor. En cambio, si tiende a tirar de la correa, es aconsejable llevarlo a un veterinario, fisioterapeuta o quiropráctico con experiencia en la evaluación del cuello. Posiblemente quiera controlar los niveles de la glándula tiroidea y comprobar el cuello y la columna para ver si existe cualquier trauma en esas zonas. Hay que tener en cuenta que muchos veterinarios no tienen experiencia en el alineamiento de la columna por lo que es imprescindible encontrar al profesional más adecuado.
Si buscan métodos suaves y eficaces son recomendables la homeopatía, la fisioterapia, el estímulo intramuscular con agujas, la quiropráctica, la acupuntura y el masaje. Espero que se unan a nuestro movimiento de "correa suave" y que pasen esta información a otras personas. Si les gustaría que los artilugios de tortura medieval tales como los collares de cadena "de adiestramiento", los de martingala, los collares de pinchos y los eléctricos se conviertan en piezas de museo, ésta es una oportunidad que no debe perder.
Cuando vea un perro que tira de la correa y se esté ahogando de tanto tirar, tenga el valor de hablar con el amo. Si le gustaría pertenecer a nuestro movimento de "correa suave", puede contactarnos en www.peterdobias.com
Con gratitud,
Dr. Peter Dobias
Healing Foundation - en FB
lunes, 5 de septiembre de 2011
TTouch para gatitos
| Chloë, la mamita |
| Pelé, Kitty con la llama en la carita y Missie |
| Chaia y Missie, las "escuderas" |
domingo, 4 de septiembre de 2011
Triunfan los vendajes craneales en Helsinki
| Border terrier |
| American Hairless terrier |
viernes, 28 de enero de 2011
¿Por qué escuchar los susurros?
Traducción: Mary J. Rodríguez M.A.(Hons), Cert. Ed.
Tanto para los humanos como para los animales no humanos, muchos pequeños hábitos de postura, acción, actitud y creencia determinan todo lo que hacemos. Es posible que estos hábitos nos faciliten la vida, pero no todos ellos son tan útiles como quisiéramos que fuesen. Es posible que nos lleven al destino deseado, pero pagamos un precio por ello. De hecho algunos hábitos provocan dolor, ansiedad, angustia e incluso enfermedades. Algunas de nuestras posturas y tensiones están vinculadas a estados emocionales, lo cual significa que nuestras respuestas emocionales son el fruto de hábitos y no de elecciones libres. El simple hecho de reconocer la forma habitual en que hacemos las cosas y abrirnos a otras posibilidades puede dar lugar a cambios.
¿Alguna vez has pasado la salida de la autopista porque ibas demasiado de prisa o no viste la señalización o no prestabas atención? A lo mejor estamos perdiendo otras posibilidades para cambiar aspectos de la vida porque vivimos demasiado de prisa, porque funcionamos en "piloto automático" o porque nos fijamos demasiado en el resultado y no en el proceso mismo. Las posibilidades pueden estar ahí, pero si no nos llaman la atención a voces no nos enteramos de ellas por el "ruido de fondo" de nuestra vida. Ralentizar y suavizar los sentidos nos permite escuchar la voz que nos susurra "Así es cómo estás haciendo las cosas... pero ¿por qué no intentas hacerlas de esta otra manera? " Así seremos capaces de descubrir y apreciar otras posibilidades.
Si practicamos deporte o tocamos música y nos gustaría hacerlo mejor; si padecemos algún dolor o disfunción; si tenemos un perro al que le asustan las tormentas o que tira de la correa; si tenemos un caballo que parece resistirse - el proceso de cambio es el mismo para todos. Cambiar requiere que estemos conscientes de que existen otras posibilidades, otras maneras de moverse, otras posturas, otros comportamientos etc.
Nosotros, o nuestros animales, necesitamos sentirnos seguros para explorar estas opciones. Las técnicas del Método Feldenkrais y de Tellington TTouch despiertan la conciencia, nos ofrecen opciones - ¡mientras escuchamos los susurros!
martes, 18 de enero de 2011
Talleres TTouch
Domingo, 30 de enero 2011
Domingo 27 de febrero 2011
El horario de los talleres es desde las 10:00 hasta las 16:00.
¡Anímense!
sábado, 11 de diciembre de 2010
Entrevista TRE Radio
viernes, 10 de septiembre de 2010
WIkipedia
lunes, 3 de mayo de 2010
Algunas sugerencias
www.nonlineardogs.com (Alexandra Semyonova): aquí se puede descargar el estudio de comportamiento canino realizado por Semyonova a lo largo de 14 años
The 100 Silliest Things People Say about Dogs: Alexandra Semyonova
The Culture Clash: Jean Donaldson
Control Unleashed: Leslie McDevitt
domingo, 7 de febrero de 2010
Observando el perro en el aquí y ahora
Traducción: Mary J. Rodríguez M.A.(Hons) Cert. Ed.
Comprender cómo la postura tiene una influencia directa sobre el comportamiento animal nos proporciona una información valiosa acerca de por qué nuestro perro reacciona de una determinada manera en ciertas circunstancias. Esta información nos puede ser de gran ayuda a la hora de elegir un perro en un refugio cuando los antecedentes del animal son bastante parcos o inexistentes.
También se puede usar esta información para saber más sobre el perro que ya tenemos o evaluar si cierto perro podrá encajar en nuestro estilo de vida. Incluso a la hora de elegir un cachorro, comprender la relación entre la postura y el comportamiento nos puede dar algún indicio acerca de cómo el cachorro madurará ya que muchas características son presentes a una edad muy temprana. Si comprendemos cómo los patrones de tensión ejercen una influencia sobre la mente del animal, podemos prevenir o superar ciertos comportamientos problemáticos comunes y orientar el manejo y adiestramiento de forma adecuada teniendo en cuenta las necesidades individuales del perro.
¿Qué son los patrones de tensión?
Los patrones de tensión son zonas de tirantez en el cuerpo del animal. La tensión puede ser evidente porque limita los movimientos naturales del animal en mayor o menor medida, pero también puede ser sutil y, por lo tanto, más difícil de apreciar. De cualquier manera, estas zonas de tensión afectarán al animal a nivel físico, mental y emocional. Pueden influir sobre la manera en que el perro piensa, siente y aprende pero, además, pueden impedir la capacidad de aprendizaje y de adaptación del perro.
¿Por qué surgen los patrones de tensión?
Los patrones de tensión pueden surgir por una serie de motivos diversos. Aunque es evidente que la raza y la genética afectan la postura, también entran en juego otros factores.
Heridas: Además de reducir bastante el umbral de tolerancia, el dolor puede alterar la postura y el movimiento normal del perro. Incluso una vez que se haya sanado la herida el perro puede seguir favoreciendo la zona herida tal y como aprendió a hacer para compensar después del incidente. Es posible que tenga que aprender a andar de manera más eficaz ya que la musculatura puede haberse desarrollado de forma desigual, lo cual induce a mantener la postura adoptada por el perro para proteger la zona herida.
Problemas médicos: Cambios hormonales, desequilibrios de la glándula tiroidea, artritis, displasia y otros problemas médicos pueden dar lugar a muchos problemas. Aunque la atención veterinaria es primordial, si somos conscientes de que el problema básico puede afectar el comportamientos del animal, tenemos la oportunidad de reducir el estrés y minimizar las consecuencias que este problema médico puede tener sobre la postura y el comportamiento.
Trauma: Un shock como resultado de un accidente o de una situación emocional p.ej. estancia en una perrera, la muerte de un miembro de la familia o el cambio de circunstancias pueden producir tensión en todo el cuerpo. Al igual que con los seres humanos, incluso niveles bajos de estrés pueden provocar cambios fisiológicos y afectar al perro en su comportamiento cotidiano.
Adiestramiento/manejo: La falta de ejercicio, un medio inadecuado o métodos inapropiados de adiestramiento pueden provocar el estrés en un perro y exacerbar comportamientos habituales e instintivos. Una alimentación pobre y las alergias nutricionales también pueden causar tensión en el cuerpo.
Simplemente nació así: Algunos perros demuestran patrones de tensión desde el momento del parto. Los cachorros con niveles más elevados de tensión en la piel o en determinadas zonas del cuerpo suelen ser más vocales y demandan más atención ya desde los pocos días de vida. A no ser que se reduzcan estas tensiones es probable que los problemas vayan en aumento a medida que crece el cachorro.
Identificar los patrones de tensión
Antes de poder hacer nada para aliviar las zonas de tensión, primero hay que identificarlas. Es conveniente pasar algún tiempo observando cómo se mueve el perro tanto cuando camina con correa como sin ella. Fijarse en cómo se sienta y cómo se tumba. Observar cómo organiza el cuerpo y cómo mueve los miembros cuando anda. Observar cómo se comporta cuando se detiene: ¿la postura es equilibrada o no? ¿Tiene las patas muy juntas o muy separadas? Observar el rabo: ¿cuelga de manera relajada? ¿lo tiene erguido o entre las patas? Cuando menea el rabo, se mueve más hacia un lado que otro? ¿Es capaz de caminar en línea recta o se agacha y casi repta sobre el suelo? ¿Es rígido? ¿Las huellas de las patas traseras siguen la misma línea que las delanteras? ¿Una oreja parece estar más alta que la otra o más hacia atrás? Todos estos particulares están relacionados con algún comportamiento animal, y con la experiencia es posible recabar suficiente información sobre la manera en que el perro anda, se sienta, se detiene y cómo se mantiene en pie para poder formar un perfil sobre sus respuestas más probables en determinadas circunstancias.
Si se conoce el perro o al perro no le importa que le toque una persona extraña, se puede hacer una exploración manual para confirmar o especificar exactamente dónde reside la tensión. Comenzando por la cabeza, se desliza la mano por el cuello y la columna hasta la punta del rabo. Luego desde los hombros por cada costado y por las cuatro patas. Si en cualquier momento el perro se muestra inseguro, se debe detener la exploración de inmediato. Si el perro es nervioso o tímido, se puede realizar la exploración con el dorso de la mano.
Notar cualquier particularidad que puede indicar áreas de tensión. Algunos ejemplos podrían ser:
Cambios de temperatura – zonas de calor o frío
Diferencias de textura en el pelo – caspa, zonas de pelo erguido o “bronco”, rizos
Bultos
La piel o los músculos subyacentes se mueven al pasar la mano
Sensación de tirantez en la piel o los músculos subyacentes
Si el perro expresa preocupación de cualquier manera p.ej. Se alejar, se “paraliza”, gruñe
¿Qué hacer?
Si se encuentran patrones de tensión en el perro, se pueden hacer muchas cosas para aliviar el problema. Es posible producir un cambio bastante rápido en el comportamiento del perro y su actitud ante la vida. Sin embargo, hay que ser realista y darse cuenta de que para eliminar algunos patrones de tensión se necesitará algún tiempo y una buena dosis de paciencia. El tiempo que se requiere dependerá de la naturaleza del problema y de la duración del mismo. Es importante consultar con el veterinario en caso de sospechar que pueda existir algún problema fisico. En algunos casos puede ser necesario reorganizar el medio circundante y/o introducir cambios en el manejo del animal.
El Caso de Ruby
Labrador Retriever de 4 años
A pesar de que sus propietarios eran muy experimentados, desde el inicio Ruby resultó ser muy difícil de manejar y adiestrar. Desde pequeñita siempre había mostrado una personalidad muy reactiva e intentaba morder a cualquiera que intentase iniciar contacto con ella. Al evaluar su postura pude indicar a sus propietarios algunas cosas que podían hacer para reducir la reactividad de Ruby que tenía los ojos vítreos, llevaba la cabeza muy erguida y el rabo tieso y en alto. Llevaba tanta tensión en la espalda que parecía que tenía el pelo erizado. Esta postura es muy típica de los perros muy defensivos. Sus propietarios empezaron a abordar su estado físico a través de la terapia corporal y los ejercicios físicos y tras un solo día de trabajo Ruby permitió que otra persona trabajase con ella. Cuatro semanas más tarde Ruby fue al veterinario y por primera en su vida se pudo realizar el exámen sin poner bozal. Los problemas de Ruby no tenían nada que ver con el manejo cuando era cachorro. Simplemente nació así. La tensión en el cuerpo le dictaba cómo se tenía que comportar. Sólo podía operar dentro de un marco muy estrecho y la inflexibilidad del cuerpo la volvía inflexible de mente con lo cual se limitaban sus opciones de operatividad.
El hocico
La boca está estrechamente relacionada con las emociones. Es una de las partes más importantes del cuerpo del perro porque los perros utilizan la boca para comunicar mediante una serie de señales p.ej. lamer los labios, ladrar, bostezar, gruñir y mordisquear.
Los perros, al igual que las personas, pueden llevar mucha tensión en la boca y la mandibula. Si el perro lleva mucha tensión en la zona de la boca puede verse reducida su capacidad de comunicación. Puede tardar en madurar y resulte difícil de adiestrar ya que la boca está relacionada con la capacidad de procesar los pensamientos y las acciones.
En general la tensión en la zona del hocico tiende a manifestarse de dos maneras. En los perros de hocico fino, como los perros de caza que se orientan por la vista (galgos, podencos, salukis, etc.) el morro puede ser afilado y aparecer apretado. Este patrón puede estar relacionado con la timidez y la sensibilidad. Este tipo de perro puede tender a dejar de comer cuando están alterados y a menudo serán reacios a aceptar comida de personas desconocidas si no se sienten seguros. Pueden lamerse los labios con rapidez para expresar su preocupación y los ojos pueden volverse vítreos y exentos de expresión. Si se sienten acorralados pueden morder sin emitir un gruñido de aviso aunque habrán intentado comunicar su preocupación antes mediante todo un repertorio de señales. Por consiguiente, este tipo de perro será más propenso a aullar o gemir que a ladrar para llamar la atención.
Los movimientos exagerados de la boca son más típicos de las razas de morro ancho como los retrievers y bull terriers. Pueden tender a ladrar en exceso, beber, jadear, mordisquear las cosas y pueden mostrar un gran interés incluso obsesivo por la comida, los juguetes u otras cosas. Rápidos a excitarse y de comportamiento hiperactivo estos perros pueden ser lentos a madurar tanto mental como emocionalmente. Bajo presión pueden morder con una mordedura múltiple o dura y pueden parecer dominantes. Cuando se le ofrecen premios, este tipo de perro puede arrebatarlos de la mano ya que la tensión en la mandíbula puede impedir que sean sutiles en sus movimientos. Muchas veces la tensión en el hocico puede contribuir a la formación de arrugas en la mandíbula superior. El desequilibrio hormonal también puede dar lugar a tensión en el hocico.
La observación del hocico y la mandíbula del perro nos puede proporcionar una información preciosa sobre cómo lo está pasando el animal. Si la boca y la mandibula son rígidas y tensas, esto puede ser señal de que el animal ha entrado en el reflejo de paralización.
Los ojos y la cara
Los ojos son el espejo del alma, y esto es aplicable a los perros también. Los perros que son fáciles de manejar y libres de estrés suelen tener unos ojos blandos y dulces con un color rico y profundo. La tension y el estrés hacen que los ojos se vuelvan duros y vítreos, que parezcan desorbitados o que no parpadeen. Unos ojos que ruedan en las órbitas o donde se ve blanco alrededor del iris suelen indicar preocupación. El área alrededor de los ojos será tensa en los animales estresados con el resultaldo de que en ciertas razas los ojos pueden parecer muy pequeños. La piel alrededor de los ojos puede parecer estirada con arrugas de estrés debajo.
Los perros utilizan los ojos para comunicarse. Mirarle directamente a los ojos puede resultarle provocador al perro suscitando respuestas indeseadas. Si el perro es nervioso y más propenso a la huida, tenderá a apartar la vista para evitar hacer contacto visual directo. Si el perro no puede huir por la circunstancia que sea, entonces puede morder o empezar a temblar. En cambio, a los perros que sí sostienen la mirada el contacto visual directo puede incitarles a saltar o abalanzarse. No mirar fijamente y mantener la vista suave al observar e interactuar con los perros puede ayudar a reducir el estrés, y así se les permite procesar lo que intentamos enseñarles.
La mirada dura está relacionada con la tensión en la frente. A menudo los perros ansiosos y nerviosos tienen la frente tensa con lo cual pueden dar la sensación de tener las cejas arqueadas en una expresión de sorpresa. Esto puede estar relacionado con la ansiedad y un auténtico miedo de quedarse solo. Existe una relación entre la frente y el estómago, y los perros que tienen tensión en la frente pueden padecer malestares de estómago o dejar de comer cuando se sienten inseguros. De la misma manera las intolerancias alimenticias y la mala función digestiva pueden provocar comportamientos ansiosos en los perros: los perros que tienen tensión en la frente pueden ser propensos a gimotear y reacios a quedarse solos.
Las orejas y la cabeza
Hay muchos puntos de acupuntura en las orejas relacionados con otras partes del cuerpo. Si al perro le duele algo o tiene una herida en alguna parte del cuerpo puede que no le guste que se le toque alguna zona de la oreja.
La manera en que lleva las orejas es un buen indicio de cómo se siente el perro, y puede señalar con tiempo el aumento de estrés. A menudo los perros sensibles al ruido y los que se marean durante los viajes llevan tensión en las orejas.
Las puntas de las orejas frías, a menudo acompañadas de los pies frios, pueden indicar niveles de estrés / ansiedad. Esto puede estar relacionado con tensión en el cuello y un ritmo cardíaco y respiratorio más elevado. Los perros que han sufrido un shock o trauma pueden tener las puntas de las orejas frías. El shock mata, y el trabajo de TTouch en las orejas ha salvado la vida de muchos perros accidentados o enfermos a la espera de cuidados veterinarios.
Las orejas muy erguidas están relacionadas con los comportamientos muy reactivos. En ciertas razas, como los collies o los pastores alemanes, a veces puede parecer que las orejas están unidas en la punta. Muchas veces los perros así son muy excitables y les resulta difícil mantener la concentración. Pueden ser difíciles de adiestrar porque les distrae todo lo que ocurre a su alrededor.
Las orejas plegadas pueden indicar timidez y nerviosismo. Al igual que las orejas erguidas, pueden indicar sensibilidad a los ruidos y pueden estar relacionadas a la tensión en el rabo y la zona trasera.
Las orejas ladeadas o que parecen desiguales pueden indicar tensión en el cuello y/o la mandíbula. El perro puede ser muy reactivo ante el contacto en la zona de la cabeza y a lo mejor no le gustará que se le toque el collar.
La tensión en las orejas afectará la tensión en la parte alta de la cabeza y vice versa. Los perros muy reactivos o reacios a que se les toque en la zona de la cabeza o a los que les asusta cualquier movimiento cerca de la cabeza a menudo llevan mucha tirantez en la piel entre la base de las orejas. Incluso puede haber calor en esta zona y pueden excitarse con facilidad. En la medicina china existe una relación entre el hígado y la coronilla. Este patrón puede ir acompañado de enciás rojas.
El cuello y la espalda
La tensión en el cuello y la espalda puede hacer que el perro lleve la cabeza muy erguida. Esta postura está relacionada con el reflejo de luchar/huir. El paso puede ser corto y “picado” y el perro puede parecer tieso en los hombros y la zona trasera. Esta postura también puede estar relacionada con el rabo alto. A los perros con este patrón de tensión les suele resultar difícil relajarse y están siempre en estado de alerta, poniéndose en pie al menor ruido o movimiento. La tensión en el cuello puede inhibir el movimiento de los miembros delanteros con lo cual pueden tirar los saltos en agility o tropezar. Los perros que muerden son a menudo incómodos en el cuello y pueden necesitar fioterapia o quiropráctica suave para ayudarles a superar sus problemas. Este tipo de problema puede establecerse a una edad muy temprana si se agarra el cachorro por el collar o posteriormente si los perros son tirados fuertemente de la correa.
Cuando los perros se excitan, la piel de la espalda se vuelve más tirante y se eriza. Algunos perros llevan una tensión tan grande en la espalda que están permanentemente en semejante estado físico de excitación. La espalda puede ser tan tensa que, cuando se toca, los músculos entran en espasmo. Esta tensión impide la circulación sanguínea en la piel por lo que el pelo en estas áreas puede parecer poco lustroso. Y puede tener caspa. El pelo puede estar rizado, ondulado o erizado, y el perro puede ser reactivo al contacto o reacio a que se le toque el collar. Pueden ser difíciles de adiestrar debido a que son reacios a cualquier restricción. No les gusta llevar collar, arnés u otros medios de adiestramiento.
Los perros muy flexibles en la espalda también pueden llevar tensión en ciertas zonas que sólo se aprecia al pasar la mano por la espalda. Este tipo de perro suele ser muy exuberante y tardan en madurar. Les puede resultar difícil concentrarse durante mucho tiempo y tienden a hacer el tonto cuando se sienten bajo presión. La tensión en la zona media y lumbar puede provocar comportamiento sexual cuando al perro se le acaricia en esta zona. Esta zona tambien puede estar relacionada con problemas digestivos.
El estómago
Una zona a menudo olvidada, el estómago está relacionado con la ansiedad de separación, excesivo apego, desequilibrios intestinales, preocupación y sensibilidad. La tensión en esta zona puede ser producto de problemas en la zona media y lumbar que pueden provocar desequilibrios digestivos.
Los hombros y la zona trasera
La tensión en los hombros puede indicar un perro al que le falta confianza y que o bien se retrae o recurre a comportamientos intimidatorios para salir del paso. Puede parece frío y distante y en caso extremo puede agacharse y morder si se intenta agarrarle el collar. Los perros que llevan tensión detrás de los omoplatos pueden ser muy propensos a salir corriendo detrás de cualquier cosa que se mueve por lo que les puede resultar difícil concentrarse debido a que están siempre al acecho de cualquier movimiento. Pueden saltar y girar cuando andan sujetos a la correa y andar en “heel” o “fuss” les puede resultar tarea imposible. La tensión en los hombros también es muy frecuente en los perros que tiran mucho. Para los perros con este patrón de tensión les puede resultar más fácil trabajar con el arnés.
La tensión en la zona trasera también puede apreciarse en los perros con falta de confianza. Pueden ser muy sensibles a los ruidos y les puede resultar difícil viajar en coche y permanecer sobre superficies elevadas, tales como la mesa de peluquería, debido a que el equilibrio se ve afectado por la tensión en las caderas y la zona pélvica. La displasia de la cadera y artritis pueden estar asociadas a este patrón que puede reducir la tolerancia del perro ante las situaciones cotidianas.
El rabo
Un rabo que se menea constantemente no necesariamente indica un perro feliz. Muchas personas han sido mordidas al agacharse a acariciar un perro que estaba meneando el rabo. Este meneo constante puede ser debido a tensión en la espalda y zona trasera, y a menudo va acompañado de vocalizaciones y comportamientos nerviosos y excitables. Si la base del rabo es tensa, puede impedir que el perro se quede sentado con comodidad. Estos perros pueden preferir permanecer de pie o sentarse sobre una cadera con el rabo hacia un lado. Los perros con el rabo amputado pueden ser tensos en la parte trasera y tener tendencia a dar saltitos con las patas traseras. Además, les puede resultar imposible sentarse con comodidad debido a la longitud del muñón del rabo.
Tal y como se ha dicho anteriormente, el rabo erguido suele acompañar la cabeza erguida y tensión en la espalda, y estos particulares pueden estar relacionados con perros excitables que son reactivos tanto hacia la gente como hacia otros perros.
Los perros que llevan el rabo entre las patas suelen ser miedosos. Provocados por el miedo pueden morder muy rápidamente una vez y luego escaparse. Los perros que tienden a llevar el rabo entre las patas pueden pasar mucho tiempo en el reflejo de huida. A veces les resulta difícil andar en linea recta y muchas veces se agachan cuando van sujetos con la correa, arqueando la espalda y orientando el cuerpo en dirección contraria del dueño como alejándose de él.
¡He pasado mucho tiempo observando rabos! Parece que existe una correlación entre la tensión en los hombros y la espalda y lo que ocurre en el rabo. Parece que la base del rabo corresponde al cuello y los hombros, la parte central del rabo a la parte central de la espalda y la punta del rabo corresponde a la zona pélvica Si el animal tiende a andar “adelantado” suele haber tensión en la base del rabo. Si está desconectado en la zona pélvica, la punta del rabo parece estar separada del resto. Si la pelvis está orientada hacia un lado, la punta del rabo tenderá a torcer hacia ese mismo lado. Si existe algún daño en la columna vertebral, suele haber algún indicio del mismo en las correspondientes vértebras del rabo. Si trabajamos lenta y conscientemente con el rabo, podemos conseguir grandes mejoras en la espalda en general.
Las patas y los pies
Los perros cuyas patas están muy cerca entre si (“estrechos”) suelen ser más tímidos, mientras que los perros de porte más ancho tienden a ser más extrovertidos y abiertos. Incluso dentro de una misma raza el ejemplar más “estrecho” tenderá hacia un comportamiento más nervioso que el ejemplar más ancho y con más hueso. Las patas tiesas y las corvas y muñecas inflexibles muchas veces indican problemas en los hombros y/o la zona trasera. Los meridianos del estómago y el hígado percorren las patas traseras. Las alergias o una dieta inadecuada pueden dar lugar a sensibilidad en la zona trasera, cosa que se encuentra a menudo en los perros reactivos.
Si la planta de los pies y la parte baja de las patas son frías, puede indicar nerviosismo. La circulación sanguínea hacia los extremos de las patas puede ser impedida, lo cual puede estar vinculado a tension en los hombros y/o zona trasera. Esto puede dar lugar a problemas a la hora de cortar las uñas no sólo porque el perro tiene las patas sensibles sino porque le resulta muy difícil mantener el equilibrio sobre tres patas. También puede estar relacionado con problemas cuando viaja en el coche y el animal puede ser reacio a subirse a la mesa de peluquería o a aparatos de agility porque se siente inseguro sobre superficies que se mueven bajo sus pies.
Si reconoce cualquiera de estos patrones puede contribuir a aliviar el problema utilizando las técnicas de TTouch. TTouch les ha ayudadao a miles de perros a superar problemas fisicos y de comportamiento mediante la terapia corporal y los ejercicios físicos que les ayudan a modificar patrones habituales. Los perros aprenden a aprender. Se vuelven más tranquilos, se concentran mejor, el adiestramiento es más fácil y les resulta más fácil adaptarse a situaciones nuevas.
© Sarah Fisher